Hace siete días que no me duermo antes de las cuatro de la mañana. No entiendo que le anda pasando a mi sistema nervioso, pero estoy segura que algo en mí falla. Son las cuatro y diez de la madrugada del día Lunes trece y así y todo soy la persona más cuerda para asumir que estoy sientiendo. Y justamente eso, el dolor es lo que a veces te hace existir, porque sin dolor no hay amor, y sin amor no somos nada
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