Y apareces un Lunes once de Abril, en la puerta de mi casa, tocas timbre y me decís feliz cumpleaños. Te quedas dos horas, salimos a la puerta, me das un beso y te vas. Siempre va a ser igual. Seis meses y sigue igual. Siempre, siempre pero NUNCA, nunca te vallas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario