26/6/09

Hoy me dí cuenta que, a pesar de los mil complejos que tengo con mi peso, hay algo que no cambio: Sigo comiendo todo lo que tengo al acalcanze cada vez que me deprimo. Me convierto en una perfecta maquina de ingerir las cosas más caloricas que se puedan imaginar. Les cuento, son las cinco en punto de la tarde y ya llevo comidos cuatro mantecoles, seis facturas, un paquete de lay's extra big, otro paquete de saladixs, y cuatro alfajores triples de bon o bon. Lo que me hace suponer que para cuando suba a una balanza nuevamente va a explotar, no sólo mi panza, sino que la balanza también. Supongo que ya en lo que va del día tengo acumulados unos cuantos kilitos más. Pero me importa poco (hoy). Mañana es muy probable que me cague de hambre o 'coma' sopa, o fruta. Pero les puedo asegurar que hacia mucho que no comia como hoy. No me siento mal, o mejor dicho : no me siento tan mal. Pero es por el día. Ya va a pasar. Mientras tanto sigo comiendo. Bye (: