12/6/09

Es horrible cuando te das cuenta que perdiste lo más queres/necesitas y es tarde. Es peor aún si no te dan esa segunda oportunidad que todos merecemos. Hay casos y hay casos. Hay casos como uno que yo conozco que no te dan una oportunidad, es decir, a falta de una te dan SEIS. Seis oportunidades, ¿no será mucho? Yo creo que sí. Creo que con él perdí el tiempo. Perdí diez meses de mi vida perdida, hundida en una persona que sólo venia por necesidad y cuando estaba solo. Ahora ya sé como sos. Y volves igual, yo lo que no sé es ¿como te da la cara? para venir así tan tranquilo ¡Como si nada! Como si nunca me hubieses hecho daño, como si nunca me hubieses hecho gastar ni una lágrima. Hace seis meses termino todo y yo no me arrepiento de nada. Ni de haber estado con vos ni de haberte dejado. Fue lo mejor para mí, no sé si para vos. Porque esta vez no pensé en vos, pense en mi bien-estar, así como tantas otras veces vos pensaste en vos sin si quiera pensar en mi... PERO también hay casos como cuando te das cuenta que en verdad amabas con todo tu corazón a alguien que perdiste y no podes recuperar, porque la relación sola se arruino, se desgasto. Y lo peor es saber que la gran parte de esa culpa fue tuya, es decir propia, es decir MIA. Y es que uno aprende a valorar lo que tiene cuando lo pierde y ya es demasiado tarde.