''Me sentí cómo si de a poco estuviese callendo de un séptimo piso, o capaz que sentí un poco más de miedo y dolor. Sentí que lo perdí para siempre, sentí que estaba vez si era ''esa última discucion de los dos'' y me dolio demasiado ¿Sabes? Me hisiste sentir muy mal. Y el problema aca es que vos mentis, tanto mentis que ya tus mentiras te parecen reales, tanto mentis que también me queres convenser a mi de tu realidad, y no de LA realidad. No vas a poder, no pudiste, y no podrás, conmigo no. Yo sé muy bien lo que hise, dije o deje de hacer. Y tan claro lo tengo, que tus mentiras no me las voy a tragar tan fásil. Me siento como en el aire, como si estuviera colgando de la nada. Triste, sola, vacía, abandonada, húerfana como si una mamá abandonara a su bebé a medio criar. Y para serte sincera por primera vez voy a reconocer que NO SOY FUERTE. Si, escuchaste bien, querias eso? Ahí lo tenés. No soy fuerte, podría fingir que lo soy tal vez (o ni siquiera eso me sale). Para ser más clara, está podría compararme con una hoja de papel, o con una cajita de cristal, de esas de vidrio finito que son todas lindas, hermosas y menúdas, de esas que tenés miedo de romper sólo con mirarla, sólo con tocarla con la palma de la mano. Así soy yo. Delicada, frágil. De esas cosas que DEBERÍAS tener miedo de romper. Y ME ROMPISTE. Y no te importó, y a mí me dolió. Ya te dije que soy como una cajita de cristal, de un vidrio délicado, finito, débil, asi soy yo. Y como a un vidrio una vez que se empieza a rajar después no puede arreglarse, no le podés poner una curita, ni pasarle alcohol con algodón; no lo podes arreglar. Primero se empieza a rajar, y asi hasta que cada vez se rompe más. Y termina completamente roto. Con vidriecitos que se caen al piso. Que por cierto son muy filosos para juntar. Así quede yo. No te extrañes si mañana cuando quieras volver, yo ya no esté. Ni busques mi partes del cristal, que aún podría, PODRÍAS ROMPERME MÁS. ''
29-04-09 ayer
(te amo)